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Urge solidaridad para compatriotas garífunas de la comunidad de Barra Vieja

Ciento veintinueve  familias que habitan la comunidad de Barra Vieja, municipio de Tela, departamento de Atlántida, quienes por generaciones han ocupado la tierra de manera pacífica, viven en este momento la zozobra de ser víctimas de un tercer operativo policial militar, que concrete la política de despojo de nuestros pueblos, por parte de quienes sirven a los intereses económicos, enfocados en hacer dinero con nuestros bienes naturales comunes.  La orden de desalojo violenta el artículo número 14, del convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

El 30 de septiembre de 2014, un contingente militar policial acompañado de un Fiscal, un Juez Ejecutor y un funcionario del Registro Nacional de las Personas (RNP), intentaron por segunda ocasión desalojar a los miembros de la comunidad, (en agosto habían intentado el primero) el cual no tuvo el éxito que esperaban sus ejecutores, porque los miembros del patronato, lograron demostrar que la persona mencionada en la orden de desalojo, no vivía en el lugar.

 

El 01 de octubre del presente año, las comunidades de Barra Vieja y Tornabe, se llenaron de sorpresa al observar una gran cantidad de peces muertos en la Laguna de los Micos, sin que haya sido posible, determinar la causa de la muerte.

 

La presencia militar policial en este segundo operativo, tuvo especial impacto en los niños y niñas de la comunidad, que corrieron llenos de miedo a esconderse en los manglares y otros a meterse al mar. Desde ese día, los adultos no han podido salir a pescar (actividad de la cual subsisten), por el temor a dejar su comunidad y que al regresar no puedan ingresar a sus viviendas.

 

Es del conocimiento de los líderes del patronato que un tercer intento de desalojo se está organizando para los próximos días y que el funcionario del RNP tiene una participación activa en este proceso. La comunidad se pregunta porque razón un funcionario del Registro tiene participación en una actividad que no tiene nada que ver con la misión institucional de dicha institución.

 

Para el Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de Víctimas de la Tortura y sus Familiares (CPTRT), los desalojos conllevan siempre un factor de tortura sicológica y en algunos casos tortura física.

 

Frente a estos hechos consideramos importante que los sectores organizados y no organizados de nuestro país, utilizando los medios de comunicación a su alcance, radio, televisión, prensa escrita y las redes sociales, se manifiesten exigiendo se respete el derecho del pueblo Garífuna, habitante de Barra Vieja, a tener una “vida mejor”, en paz tal y como han vivido decenas de años en armonía con el medio ambiente.

 

A las organizaciones sindicales, magisteriales, campesinas, pobladores y estudiantiles a manifestarse presencialmente en la comunidad de Barra Vieja, en este momento que más lo necesitan.

 

Tegucigalpa 06 de octubre de 2014.