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Torturado en México migrante hondureño

Ser privado de libertad es una situación que puede volverse insoportable para cualquier ciudadano, pero ser privado de libertad en un país extranjero es peor. Este es el caso de Ángel Amílcar Colón Quevedo, un migrante hondureño que tratando de llegar a los Estados Unidos, fue presa de las redes de trata de personas y actualmente se encuentra privado de su libertad, en la Cárcel Federal de Máxima Seguridad, Cefereso Número 4, del municipio de Tepic, Estado de Nayarit, México.

 

Colón Quevedo es un defensor de los derechos humanos, ex presidente de la Organización Fraternal Negra  de Honduras (OFRANEH), fue detenido el 9 de marzo de 2009 en Tijuana, México.

 

 A petición de Ángel, a través del Centro de Derechos Humanos  Miguel Agustín Pro Juárez (Centro PRODH)[1], de México, personal del Centro de Prevención Tratamiento y Rehabilitación de Victimas de la Tortura y sus Familiares (CPTRT) encabezado por dos profesionales de la medicina y la psicología, viajaron el pasado mes de abril, a documentar el caso y realizar un peritaje médico psicológico basado en el Protocolo de Estambul[2], con el propósito de investigar posibles hechos de tortura y Tratos crueles inhumanos o degradantes en contra del compatriota, por parte de las autoridades mexicanas.

 

Del peritaje médico y psicológico, se concluyó que  Ángel Amílcar Colón Quevedo, “fue sometido a tortura física y psicológica, consistente en la aplicación de métodos como: golpes, posiciones forzadas, exposición a condiciones antihigiénicas,desnudez forzada, asfixia, privación de la normal estimulación sensorial, vendaje de ojos, presenciar tortura de otras personas, humillaciones, insultos, comentarios discriminatorios en relación a su raza, entre otras prácticas de mayor gravedad que no se exponen aquí, por respeto a la intimidad de la  víctima”.  El peritaje fue ratificado ante las autoridades judiciales del Estado mexicano, en una audiencia en el juzgado que conoce la causa.

 

Nuestro compatriota cuenta y ha contado con el apoyo irrestricto de los defensores de derechos humanos del Centro PRODH, quienes le han prestado la asistencia legal integral, sin embargo el auxilio de organizaciones humanitarias como esta, no están a la disposición de la gran cantidad de compatriotas que viajan a los Estados Unidos, por lo que es probable que existan muchos más hondureños que han sido víctimas de tortura y tratos crueles inhumanos o degradantes en las cárceles de México.

 

El CPTRT, hace un llamado respetuoso al Estado mexicano, para que se evite la práctica de la tortura cuando se detiene a nuestros hermanos migrantes y se les garanticen los derechos humanos  y la inmediata liberación de nuestro compatriota.

 

Al Presidente Juan Orlando Hernández, para que se hagan las gestiones diplomáticas necesarias, para la liberación de nuestro compatriota detenido en territorio mexicano.

 

Que se implemente una verdadera política de protección de los derechos económicos, sociales y culturales de los y las hondureñas, ya que sólo de esta manera se  evitarán las trágicas experiencias que viven nuestros niños, niñas, hombres y mujeres, que buscando fuera lo que debería recibir dentro de su patria, pierden la vida y la libertad como es el caso de Ángel Amílcar Colón Quevedo.

 

Tortura es “todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia”[3].

 

Tegucigalpa 17 de julio de 2014.